Evolución política de Al-Andalus: De la conquista a los reinos de taifas
La conquista musulmana de 711-714 fue sorprendentemente rápida gracias a la crisis interna visigoda. Los witizianos, en guerra civil contra el rey Rodrigo, pidieron ayuda a los musulmanes, mientras que la población hispana colaboró activamente al ver la actitud tolerante de los conquistadores.
Tras la batalla de Guadalete en 711, Tarik derrotó a los visigodos, y para 714 los musulmanes dominaron toda la península mediante rendiciones pactadas. El emirato dependiente de Damasco estableció las bases de la sociedad islámica, aunque su expansión se frenó en Covadonga (722) y Poitiers (732).
El emirato independiente de Córdoba supuso la independencia política del califato de Bagdad bajo los Omeya, consolidando el poder interno. Posteriormente, el califato de Córdoba convirtió Al-Andalus en la principal potencia del Mediterráneo occidental, construyendo la mezquita de Córdoba y Medina Azahara.
¡Dato curioso! Almanzor dominó el califato con una dictadura militar, pero tras su muerte todo se desmoronó, dando lugar a los reinos de taifas.
Los reinos de taifas dividieron Al-Andalus en múltiples territorios independientes que, pese a su riqueza cultural, pagaban parias a los cristianos. Las unificaciones almorávide y almohade intentaron frenar el avance cristiano hasta que solo quedó el reino nazarí de Granada .


