Sociedad y Romanización: La Transformación de Hispania
La sociedad hispanorromana se caracterizó por una gran diferenciación social. Por una parte estaban las personas con derechos y ciudadanía romana: propietarios de tierras, oligarquías urbanas y hombres de negocios. Por otra, quienes carecían de derechos: campesinos, artesanos y esclavos.
La Crisis del siglo III golpeó duramente al Imperio Romano y a Hispania. La inestabilidad provocó el despoblamiento de ciudades, la escasez de moneda, inflación, colapso del comercio, reducción de la producción artesanal y la constante amenaza de los pueblos bárbaros.
El proceso de romanización integró a romanos e hispanos en todos los ámbitos: económico, político, social y religioso. Roma utilizó instrumentos muy efectivos: la administración para controlar territorios, la construcción de nuevas ciudades y calzadas, el derecho de ciudadanía y el sincretismo religioso.
La romanización no fue igual en todas las regiones. Las zonas del sur y este, culturalmente más avanzadas, se romanizaron antes y mejor. Sin embargo, pueblos como cántabros, astures y vascones entraron más tarde en este proceso debido a su tardía conquista.
💡 Recuerda: La romanización fue un proceso bidireccional: Roma transformó Hispania, pero Hispania también enriqueció a Roma.