Crisis y declive del Imperio
Con Felipe IV (1621-1665) llega Olivares y su ambiciosa política reputacionista. España se mete de lleno en la Guerra de los Treinta Años para ayudar a los Habsburgo austriacos y recuperar los Países Bajos. Francia, asustada por el poder de los Habsburgo, apoya a los protestantes contra España.
Las guerras costaban una fortuna, así que Olivares propone la Unión de Armas: todos los territorios del imperio (no solo Castilla) debían aportar dinero y soldados proporcionalmente. Cataluña y Portugal se niegan rotundamente, y en 1640 explotan las rebeliones.
En Cataluña, los campesinos se rebelan contra las tropas castellanas, toman Barcelona y asesinan al virrey en el famoso Corpus de Sangre. Incluso se incorporan a Francia temporalmente. Portugal también se rebela y consigue su independencia definitiva en 1668.
Carlos II (1665-1700) hereda un imperio en crisis y sin descendencia propia. Aunque su valido don Juan José de Austria logra sentar algunas bases para la recuperación económica, al morir sin hijos estalla la Guerra de Sucesión que cambiará para siempre la historia de España.
💡 Recuerda: El siglo XVII español se resume en tres crisis: económica (guerras costosísimas), territorial (pérdida de Portugal y rebelión catalana) y dinástica (Carlos II sin herederos).