La Guerra de Sucesión Española
Imagínate el drama: Carlos II muere sin hijos y dos candidatos se disputan el trono español como en una serie de Netflix, pero con consecuencias reales. Felipe de Anjou (nieto del rey francés Luis XIV) y el archiduque Carlos de Habsburgo se enfrentaron por la corona española.
Aunque el testamento de Carlos II eligió a Felipe V como sucesor, el archiduque austriaco no aceptó la decisión. Esto provocó que toda Europa tomara partido: Reino Unido, Holanda, Prusia y Portugal apoyaron al candidato austriaco, mientras Francia respaldó a Felipe V.
La Guerra de Sucesión tuvo una doble cara muy interesante. Por un lado fue un conflicto internacional por el poder en Europa, pero también se convirtió en una guerra civil española. Castilla apoyó a Felipe V, mientras que la Corona de Aragón, especialmente Cataluña, prefirió al archiduque austriaco porque temían las políticas centralizadoras de los Borbones.
El punto de inflexión llegó en 1711 cuando murió el emperador austriaco y el archiduque Carlos heredó el trono imperial. Sus antiguos aliados ingleses y holandeses se asustaron de que Austria se volviera demasiado poderosa y comenzaron las negociaciones de paz.
Dato clave: La guerra continuó en España hasta 1714, cuando las tropas de Felipe V entraron en Barcelona, y hasta 1715 en Mallorca.



