La conquista romana: dos siglos de guerra
¿Te imaginas que una guerra pudiera durar 200 años? Eso es exactamente lo que pasó cuando Roma decidió conquistar la Península Ibérica. Todo comenzó durante las Guerras Púnicas , cuando Roma y Cartago se peleaban por controlar el Mediterráneo occidental.
La conquista se desarrolló en tres etapas bien diferenciadas. Primero , durante la famosa Segunda Guerra Púnica, los romanos se enfrentaron al legendario Aníbal y conquistaron la zona ibérica. En la segunda fase , tocó el turno a la Meseta: los lusitanos de Viriato y los celtíberos de Numancia opusieron una resistencia feroz, pero finalmente cayeron.
La tercera y última fase fue la más dura para Roma. Las guerras cántabras contra galaicos, cántabros y astures fueron tan complicadas que hasta el mismísimo emperador Octavio Augusto tuvo que venir personalmente a dirigir las operaciones.
¡Dato curioso! La resistencia de los pueblos del norte fue tan intensa que Roma necesitó casi 30 años solo para conquistar esa zona.



