Los antecedentes: Del fracaso republicano al Manifiesto de Sandhurst
Después de la Gloriosa de 1868, España vivió años de inestabilidad política que acabaron con la Primera República. Las fuerzas políticas seguían siendo mayoritariamente monárquicas, lo que facilitó el trabajo de Antonio Cánovas del Castillo.
Cánovas se convirtió en el arquitecto de la vuelta de los Borbones. Su plan era claro: preparar a Alfons de Borbón como el rey perfecto para España. Por eso lo envió a estudiar a la prestigiosa academia militar de Sandhurst, donde aprendería el sistema político inglés de primera mano.
El caos de la Primera República (Guerra Carlista, insurrecciones cantonales, problemas en Cuba) le dio a Cánovas el tiempo perfecto para organizar su estrategia. Cuando el general Pavía dio su golpe de estado en 1874, llegó el momento esperado.
¡Dato curioso! El Manifiesto de Sandhurst fue redactado por Cánovas pero firmado por Alfons el 1 de diciembre de 1874, prometiendo un régimen monárquico, constitucional y católico.









































