El Reinado de Carlos IV: Cuando Todo Empezó a Torcerse
¿Te imaginas gobernar un país mientras tu vecino vive una revolución sangrienta? Eso le pasó a Carlos IV, que tuvo que lidiar con tres crisis monumentales que pusieron España patas arriba.
La crisis económica golpeó durísimo: las cosechas fallaron por el mal tiempo, la industria textil catalana se hundió por las guerras, y los precios de los alimentos se dispararon. Para colmo, había demasiada gente para tan pocos recursos.
Luego llegó el pánico por la Revolución Francesa de 1789. La monarquía española entró en modo supervivencia: frenó las reformas ilustradas, censuró todo lo que oliera a francés, y fortaleció la Inquisición para evitar que las ideas revolucionarias cruzaran los Pirineos.
Manuel Godoy, el valido de Carlos IV desde 1792, intentó solucionar estos problemas pero solo los empeoró. Sus guerras inútiles (como la desastrosa batalla de Trafalgar en 1805) arruinaron la marina española y cortaron el comercio con América. Mientras tanto, el príncipe Fernando VII conspiraba contra él desde las sombras.
💡 Dato clave: La Desamortización de 1798 vendió propiedades eclesiásticas en subasta, creando más tensión social y descontento popular.










































