La nueva monarquía de los Reyes Católicos
El matrimonio de Fernando de Aragón e Isabel de Castilla en 1479 marcó el inicio de una nueva era tras su victoria en la segunda guerra civil castellana. Esta unión dinástica no implicó la unificación jurídica de los reinos, pero sí estableció las bases de un proyecto común con tres objetivos fundamentales: la unidad territorial, política y religiosa.
La expansión territorial fue una prioridad. Los Reyes Católicos conquistaron Granada, las Canarias, plazas africanas y territorios americanos. Al final del reinado de Fernando, también se incorporó Navarra. Para asegurar la unidad religiosa, crearon la Santa Inquisición e implementaron edictos de conversión forzosa.
Para fortalecer su autoridad, desarrollaron nuevas instituciones que sentaron las bases del Estado moderno:
- Crearon la figura del funcionario como representante de la monarquía
- Establecieron el cargo de virrey para representar al rey en territorios distantes
- Reorganizaron el Consejo Real como principal órgano asesor
- Fundaron la Santa Hermandad como fuerza policial rural
- Crearon los tercios, un ejército profesional permanente
💡 Aunque cada territorio mantuvo sus propias leyes e instituciones, los Reyes Católicos lograron someter a la nobleza y establecer las estructuras básicas que permitirían gobernar un territorio cada vez más extenso.
El sistema de gobierno desarrollado sería heredado por su nieto Carlos, quien recibiría un imperio de dimensiones sin precedentes.











