La Europa del Antiguo Régimen: Economía agraria y señorial
La economía del Antiguo Régimen era fundamentalmente rural, con el 80-90% de la población dedicada a tareas agrícolas, que generaban aproximadamente el 75% de la producción total de bienes.
El sistema agrícola predominante se organizaba en campos abiertos (openfields) dedicados principalmente al cultivo de cereales mediante un régimen de rotación trienal. La agricultura era tradicional, con escasas innovaciones tecnológicas, lo que provocaba una productividad muy baja y frecuentes crisis de subsistencia y hambrunas.
Los campesinos vivían bajo un sistema señorial que les obligaba a pagar numerosas cargas: derechos señoriales (prestaciones y rentas a los señores), el diezmo a la Iglesia y diversos tributos estatales. Los señores ejercían jurisdicción sobre ellos, especialmente en aspectos fiscales, militares y judiciales.
⚠️ Recuerda esto: El ciclo demográfico antiguo se caracterizaba por elevadas tasas tanto de natalidad como de mortalidad (superiores al 30 por mil), lo que impedía un crecimiento sostenido de la población.
En las ciudades, la artesanía estaba controlada por los gremios, mientras que en el campo existía la industria doméstica, donde comerciantes distribuían materias primas a familias campesinas para elaborar productos en sus casas. Durante el siglo XVIII surgieron las manufacturas, establecimientos subvencionados por el Estado que concentraban a numerosos trabajadores en un mismo recinto.





