La Ilustración: El poder de las ideas
Durante el siglo XVIII, algo revolucionario estaba ocurriendo: la burguesía tenía dinero pero no poder político, y esto les molestaba muchísimo. De su descontento nació la Ilustración, un movimiento que cambiaría el mundo para siempre.
Los ilustrados como Locke, Montesquieu, Voltaire y Rousseau atacaron las bases del Antiguo Régimen usando la razón. Defendían conceptos explosivos para la época: igualdad ante la ley, división de poderes, tolerancia religiosa y que el poder viene del pueblo, no de Dios.
Montesquieu propuso separar el poder en tres ramas (legislativo, ejecutivo y judicial) para evitar la tiranía. Voltaire luchó contra la intolerancia religiosa. Rousseau desarrolló el contrato social, argumentando que los gobiernos deben servir al pueblo.
Estas ideas se difundieron a través de la Enciclopedia y salones burgueses, creando una opinión pública crítica. En economía, surgieron la fisiocracia y el librecambismo de Adam Smith, que defendían la libertad económica frente al control estatal.
¡Importante! Las ideas ilustradas no se quedaron en teoría: inspiraron revoluciones reales que derrocaron el sistema tradicional.