El Antiguo Régimen: Un Mundo en Transformación
¿Te imaginas vivir en una época donde tu posición social dependía únicamente de dónde nacieras? Eso era exactamente lo que pasaba en el Antiguo Régimen, el sistema que los revolucionarios franceses querían derribar a finales del siglo XVIII.
Este periodo abarcó desde finales del siglo XVI hasta 1789 y se caracterizó por una transición demográfica clave. La población europea pasó de estar estancada por las altas tasas de mortalidad a experimentar un crecimiento considerable gracias a menos guerras, menos epidemias y una mejor alimentación.
El aumento de población trajo consecuencias importantes: más gente significaba mayor demanda de productos básicos, lo que obligó a aumentar la producción. Esta presión demográfica fue uno de los factores que empujó hacia los cambios que marcarían el final de esta era.
¡Dato curioso! Durante la transición demográfica, la población creció rápidamente porque se mantuvo una alta natalidad pero bajó significativamente la mortalidad.











