El Antiguo Régimen: Un mundo muy diferente
Imagínate vivir en una época donde 4 de cada 5 personas eran campesinos y solo París y Londres tenían más de 500.000 habitantes. Así era Europa en 1800, bajo el Antiguo Régimen.
Este sistema se caracterizaba por tres pilares fundamentales: monarquía absoluta, sociedad estamental y economía agraria. El rey concentraba todo el poder por "voluntad divina", mientras que la sociedad se dividía en grupos cerrados con diferentes privilegios.
La vida era dura y limitada. Las tasas de mortalidad y natalidad eran muy altas, lo que provocaba un crecimiento poblacional muy lento. La alimentación dependía totalmente del clima y las cosechas, y la mayoría de la población era analfabeta.
¿Sabías que? La gente raramente salía de su comarca porque el transporte era caro, lento e incómodo. ¡Imagínate no poder moverte libremente como hoy!
El régimen demográfico antiguo mantenía a las poblaciones en constante vulnerabilidad. Sin embargo, países como Inglaterra ya comenzaban a mostrar cambios con sus parlamentos divididos en Cámara de los Comunes, nobleza y clero, y dos grupos políticos: tories y whigs.
La economía agraria y mercantil se basaba en técnicas primitivas como el barbecho, y existía una agricultura de subsistencia donde solo se cultivaba para el autoconsumo. Las manufacturas se producían en talleres dirigidos por gremios, un sistema que pronto cambiaría para siempre.