La Crisis del Antiguo Régimen: Las Bases del Sistema
Imagínate vivir en una época donde tu futuro estaba decidido desde el momento en que nacías. El Antiguo Régimen era exactamente así: un sistema político, económico y social que dominó Europa durante el siglo XVIII.
Este sistema se basaba en tres pilares fundamentales que lo hacían prácticamente inmutable. La monarquía absoluta concentraba todo el poder en manos del rey, quien gobernaba sin rendir cuentas a nadie. La economía era principalmente señorial y agrícola, donde la tierra lo era todo. Y la sociedad estaba dividida en estamentos cerrados que determinaban tu vida entera.
La sociedad estamental dividía a las personas en tres grupos bien diferenciados. El clero rezaba para salvar las almas, la nobleza protegía con las armas, y el tercer estado trabajaba para mantener a los otros dos. Los dos primeros grupos disfrutaban de privilegios increíbles: no pagaban impuestos y ocupaban los mejores cargos. Mientras tanto, el tercer estado (que representaba el 85% de la población) cargaba con todos los impuestos y tenía prohibido ascender socialmente.
¿Sabías que...? Si nacías campesino, era prácticamente imposible convertirte en noble. Los estamentos eran como jaulas doradas para unos y prisiones de hierro para otros.











































