El Reinado de Carlos IV: Crisis y Guerra
El reinado de Carlos IV fue un desastre total comparado con el éxito de su padre Carlos III. La Revolución Francesa le dio tanto miedo que paralizó todas las reformas, y su política exterior errática nos metió en guerras que no podíamos ganar.
Primero luchamos contra Francia y perdimos. Luego, con el Tratado de San Ildefonso, nos aliamos con Francia contra Inglaterra, lo que arruinó nuestro comercio internacional. Godoy, el todopoderoso ministro, intentó solucionar la crisis económica desamortizando bienes de la Iglesia, pero solo consiguió más enemigos.
La derrota de Trafalgar (1805) destruyó nuestra armada, y el Tratado de Fontainebleau (1807) permitió que las tropas francesas entraran en España. El Motín de Aranjuez (1808) obligó a Carlos IV a abdicar en favor de su hijo Fernando VII, pero ya era demasiado tarde.
¡Dato curioso! El poder de Godoy era tan grande que los nobles conspiraron contra él organizándose en torno al príncipe Fernando, creando el partido "antigodoyista".







