Teoría de la Tectónica de Placas y Origen del Movimiento
Imagínate la Tierra como una naranja gigante cuya cáscara está rota en varios trozos que se mueven lentamente. Eso es básicamente lo que explica la teoría de la tectónica de placas: la capa externa sólida de nuestro planeta (llamada litosfera) está dividida en grandes placas que se desplazan unos pocos centímetros cada año.
Estas placas tectónicas pueden interactuar de tres formas principales. Cuando se separan (divergencia), se forman nuevos océanos; cuando chocan (convergencia), crean montañas y volcanes; y cuando se deslizan una junto a otra (transformación), provocan terremotos.
¿Qué hace que se muevan estas enormes placas? La respuesta está en el interior de la Tierra. El manto terrestre funciona como una olla de agua hirviendo: el material caliente sube desde el núcleo, se enfría cerca de la superficie y vuelve a bajar. Este movimiento de convección del manto genera las fuerzas que empujan y arrastran las placas.
¿Sabías que...? Las placas se mueven tan lentamente que tus uñas crecen más rápido que ellas. Pero en millones de años, ¡pueden mover continentes enteros!






