Metamorfismo: Definición y Agentes
Imagínate que una roca sedimentaria o ígnea entra en una "sauna geológica" extrema. El metamorfismo es exactamente eso: transformaciones físico-químicas que ocurren cuando una roca se somete a más temperatura y presión de la que puede soportar, pero sin llegar a derretirse completamente.
Lo más guay es que cualquier roca puede metamorfizarse: sedimentarias, ígneas e incluso otras rocas metamórficas. Las sedimentarias sufren los cambios más dramáticos porque están acostumbradas a condiciones mucho más suaves.
Tres agentes provocan estos cambios:
- Temperatura: Por encima de 200°C las rocas empiezan a "sudar" y reajustar sus minerales
- Presión litostática: El peso de todas las rocas de arriba aplasta las de abajo
- Presiones dirigidas: Fuerzas tectónicas que empujan desde direcciones específicas
- Fluidos: Líquidos que actúan como "catalizadores" acelerando las reacciones
¡Dato curioso! El límite entre metamorfismo y magmatismo está alrededor de los 800°C. Por encima de esa temperatura, las rocas empiezan a fundirse parcialmente.








