Los Austrias Menores y el Sistema de Validos
El siglo XVII trajo consigo el reinado de los llamados Austrias Menores (Felipe III, Felipe IV y Carlos II), quienes delegaron el poder en validos, personas de confianza que tomaban las decisiones gubernamentales diarias. Este sistema favoreció la corrupción y el nepotismo, debilitando progresivamente la administración.
Felipe III destacó por decretar la expulsión de los moriscos, decisión que provocó un grave despoblamiento y afectó negativamente a la economía. Durante el reinado de Felipe IV, su valido el Conde-Duque de Olivares intentó implementar importantes reformas para mantener la hegemonía española. Su proyecto más ambicioso fue la Unión de Armas, que buscaba que todos los reinos peninsulares contribuyeran equitativamente a la defensa del imperio.
Estas reformas provocaron graves rebeliones. En Cataluña, el rechazo a la Unión de Armas y el alojamiento forzoso de tropas desencadenaron el Corpus de Sangre, donde murió el virrey. Cataluña llegó a proclamarse república bajo protección francesa. Portugal también se rebeló, nombrando rey al duque de Braganza como Juan IV, y finalmente consiguió su independencia.
💡 Las reformas de Olivares tenían un objetivo claro: uniformizar las instituciones para fortalecer el poder central, pero chocaron frontalmente con los fueros y tradiciones de los diferentes reinos, provocando las crisis más graves del siglo.
Carlos II, último rey de la dinastía, conocido como "el Hechizado", gobernó un imperio en decadencia. Su falta de heredero desencadenó un complejo problema sucesorio que culminaría con la Guerra de Sucesión y el cambio de dinastía en España.




