Crisis del sistema de la Restauración: regeneracionismo y revisionismo
El desastre de 1898 provocó un profundo descontento con el régimen de la Restauración, dando origen al regeneracionismo que buscaba renovar España desde diferentes perspectivas. Este movimiento tuvo varias corrientes: el regeneracionismo social y económico de Joaquín Costa (con su lema "despensa y escuela"), el revisionismo político conservador, y la vertiente de izquierda liberal.
Antonio Maura lideró la renovación del Partido Conservador con el maurismo, un programa que buscaba conectar la monarquía con la realidad social española. Sus pilares fundamentales fueron: un conservadurismo católico de masas, acabar con el caciquismo electoral, incorporar otras fuerzas políticas como el catalanismo conservador, y desarrollar una política exterior expansiva, especialmente en Marruecos.
Las fuerzas de oposición al sistema fueron ganando protagonismo, destacando el catalanismo político representado por la Lliga Regionalista, los republicanos de Alejandro Lerroux, y el movimiento obrero dividido entre la UGT (socialista) y los sindicatos anarquistas. El punto crítico llegó con la Semana Trágica de 1909 en Barcelona, cuando las protestas contra el reclutamiento de reservistas para Marruecos derivaron en disturbios, anticlericalismo y represión posterior.
💡 La Semana Trágica representa un momento clave: no solo provocó la caída del gobierno de Maura sino que evidenció las profundas divisiones sociales y la fragilidad del sistema de la Restauración.



