La Ocupación Napoleónica
Imagínate que eres Carlos IV en 1788 y de repente estalla la Revolución Francesa al lado de casa. Su primer ministro, Floridablanca, intentó cerrar todas las fronteras para evitar que las ideas revolucionarias entraran en España, pero fue imposible.
La cosa se complicó cuando ejecutaron a Luis XVI en 1793. Carlos IV se asustó tanto que declaró la Guerra de la Convención junto a otras monarquías europeas contra Francia. Pero España perdió y tuvo que firmar la Paz de Basilea, perdiendo parte de Santo Domingo.
Lo más grave vino después: Manuel Godoy, el nuevo ministro, siguió obedeciendo a Napoleón como un perrito faldero. En 1807 firmó el Tratado de Fontainebleau, que supuestamente permitía a las tropas francesas pasar por España para invadir Portugal. Spoiler: Napoleón tenía otros planes.
¡Dato curioso! El Motín de Aranjuez de 1808 fue como un golpe de estado popular que derrocó a Godoy y puso en el trono a Fernando VII... durante cinco minutos.










