La crisis de 1898 y el regeneracionismo
El año 1898 marcó un antes y un después para España. La guerra con Estados Unidos terminó con el Tratado de París: España perdió Cuba, Puerto Rico, Filipinas y Guam, vendiendo además otras islas del Pacífico a Alemania.
Aunque esta catástrofe no derribó el gobierno ni la monarquía, sí generó un pesimismo profundo en la sociedad española. De aquí nació el regeneracionismo, un movimiento de intelectuales y políticos que buscaba modernizar el país y dignificar la política.
Joaquín Costa fue la figura más importante del regeneracionismo intelectual, criticando duramente el sistema en su obra "Oligarquía y Caciquismo". Los escritores de la Generación del 98 también participaron de este pesimismo y búsqueda de soluciones.
Los regeneracionistas coincidían en varios puntos: España estaba en decadencia, faltaba educación popular y el sistema político era corrupto. Propusieron reformas agrícolas, educativas y administrativas, pero excluyeron a trabajadores y agricultores, por lo que no supusieron una amenaza real para la Restauración.
¡Para recordar! El regeneracionismo nació del trauma de 1898 y buscaba la "españolización" del país.