Consecuencias: transformación urbana y social
La industrialización provocó un éxodo masivo del campo a la ciudad, creando una sociedad urbana. Las ciudades crecieron rapidísimo y se dividieron socialmente por barrios según la clase social de sus habitantes.
La burguesía abandonó los cascos antiguos y se trasladó a barrios residenciales con servicios públicos, alcantarillado e iluminación. Se derribaron murallas para construir grandes avenidas donde se instalaron oficinas, comercios y viviendas de lujo.
Los trabajadores se establecieron en barrios obreros cerca de las fábricas, pero sin infraestructuras básicas: sin alcantarillado, sin agua corriente, sin recogida de basuras. Estos edificios a menudo acogían a varias familias en condiciones precarias.
Surgió una nueva sociedad de clases donde la propiedad definía tu posición social. Existía movilidad social, pero dependía del nivel de riqueza que pudieras alcanzar. La burguesía organizó la sociedad con nuevos valores: propiedad privada, trabajo, ahorro e individualismo.
Contraste social: Mientras la burguesía vivía en barrios planificados con todos los servicios, los obreros se hacinaban en barrios sin infraestructuras básicas.