Las Causas de la Revolución y los Estados Generales
Imagínate vivir en un país donde solo pagas impuestos si no tienes dinero ni poder. Esa era la realidad de Francia hacia 1780, donde el Tercer Estado (el 98% de la población) cargaba con todos los impuestos mientras la nobleza y el clero vivían sin preocupaciones.
Los campesinos no eran dueños de sus tierras y apenas podían sobrevivir. En las ciudades, los precios subían constantemente mientras los salarios se mantenían miserables. La burguesía, aunque tenía dinero, estaba completamente excluida del poder político y exigía igualdad ante la ley.
Luis XVI se enfrentaba a una bancarrota total de la Hacienda. La solución lógica era hacer que los privilegiados pagaran impuestos, pero estos se negaron rotundamente. Su respuesta fue exigir la convocatoria de los Estados Generales en mayo de 1789.
Cuando se reunieron en Versalles el 5 de mayo, el Tercer Estado tenía el doble de representantes que la nobleza. Exigieron voto por cabeza en lugar de por estamento, y al ser rechazados, formaron la Asamblea Nacional. El rey tuvo que ceder y así nació la Asamblea Nacional Constituyente.
¡Dato curioso! Los Estados Generales no se habían convocado desde 1614, ¡hacía 175 años!



























