Las Consecuencias: Buenos Propósitos, Malos Resultados
Las desamortizaciones tuvieron algunos éxitos: Mendizábal ayudó a evitar la bancarrota y ganar la guerra civil, mientras que Madoz financió gran parte de la red ferroviaria. También se eliminaron los diezmos y aumentó un poco la productividad agraria.
Pero aquí viene la parte chunga: aunque se suponía que estos procesos iban a beneficiar a los campesinos, pasó justo lo contrario. Como las tierras se vendían en subastas públicas, solo podían comprarlas los que tenían dinero - la élite financiera y comercial.
Los campesinos se quedaron completamente fuera del juego. No tenían información sobre las subastas, no sabían cómo pujar y, sobre todo, no tenían pasta para comprar nada. El resultado fue que se expandió el latifundismo y los ricos se hicieron aún más ricos.
La realidad: Una vez más en la historia española, una medida que prometía ayudar al pueblo acabó consolidando el poder de las clases altas mientras los de abajo seguían igual.