Las Cortes de Cádiz
¿Te imaginas que durante una guerra contra Napoleón los españoles aprovecharan para cambiar completamente el sistema político? Eso es exactamente lo que pasó con las Cortes de Cádiz. Mientras luchaban contra los franceses, los españoles que rechazaban a José Bonaparte decidieron crear instituciones completamente nuevas.
Todo empezó con las juntas locales y provinciales, formadas por ilustrados, nobles, clérigos y burgueses liberales. Estas se coordinaron en la Junta Central Suprema (1808) con sede en Aranjuez, donde destacó la figura de Jovellanos. Cuando los franceses los persiguieron, tuvieron que huir a Cádiz.
Al fracasar la Junta Central, se creó una Regencia que decidió convocar las Cortes Generales y Extraordinarias en septiembre de 1810. A diferencia de las cortes medievales divididas por estamentos, estas reunían a todos los diputados en una sola asamblea. La clase media urbana fue la gran protagonista de este proceso.
Los diputados se dividían en tres grupos: los liberales (izquierda), liderados por Argüelles, que querían cambios radicales; los "jovellanistas" (centro), que buscaban un compromiso; y los absolutistas (derecha), defensores del sistema tradicional. Los liberales fueron los grandes triunfadores.
¡Dato curioso! Incluso las provincias ocupadas por los franceses estuvieron representadas por ciudadanos que casualmente se encontraban en Cádiz.



































