Los orígenes y el estallido revolucionario
¿Te imaginas vivir en un país donde solo algunos pagan impuestos mientras otros están exentos por su nacimiento? Esa era la Francia del siglo XVIII, una sociedad dividida en estamentos privilegiados (nobles y clero) y el Estado llano (el 98% de la población).
La crisis financiera causada por la Guerra de los Siete Años obligó al rey Luis XVI a convocar los Estados Generales en 1788. Cuando los privilegiados se negaron a votar individualmente, los representantes del Estado llano se rebelaron y formaron la Asamblea Nacional tras el famoso Juramento del Juego de Pelota.
El momento clave llegó el 14 de julio de 1789 con el asalto a la Bastilla. Este acto simbólico marcó el inicio real de la revolución. En el campo estalló el "Gran Miedo" y los campesinos se alzaron contra el sistema feudal.
La Asamblea Constituyente desmontó el Antiguo Régimen y creó las bases de la Francia moderna. Aprobaron la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano y establecieron la división de poderes en la Constitución de 1791.
Dato clave: El 14 de julio sigue siendo la fiesta nacional francesa, conocida como el Día de la Bastilla.




