Los Cimientos de la Revolución Industrial
Imagínate vivir en una época donde todo se hacía a mano y de repente aparecen las máquinas de vapor. Eso es exactamente lo que pasó en Gran Bretaña durante la segunda mitad del siglo XVIII. La economía agraria se transformó en industrial y la gente dejó el campo para irse a las ciudades.
La revolución agrícola fue clave para que todo esto funcionara. El sistema Norfolk acabó con el barbecho tradicional usando rotación de cultivos, aparecieron nuevas herramientas y cultivos como la patata. Los cercamientos (enclosures) concentraron las tierras en manos de grandes propietarios, expulsando a los campesinos hacia las ciudades.
El crecimiento demográfico se disparó gracias a más alimentos disponibles. La mortalidad bajó por mejor alimentación y avances médicos como la vacuna. Aunque la natalidad también subió al principio, luego descendió cuando las familias urbanas decidieron tener menos hijos.
¡Dato curioso! La población de Gran Bretaña se multiplicó por tres entre 1800 y 1900, y la esperanza de vida llegó a los 50 años a finales del XIX.






