Los antecedentes: De aliados a enemigos
Imagínate que tu mejor amigo acaba traicionándote después de años de amistad: eso es lo que pasó entre España y Francia a principios del siglo XIX. Cuando Carlos IV sube al trono en 1788, tiene como primer ministro a Manuel Godoy, un tipo de la Guardia Real que la alta nobleza desprecia por sus ideas reformistas.
Todo se complica cuando en Francia guillotinan a Luis XVI en 1793. España, junto a otras monarquías europeas, declara la guerra a la nueva República Francesa en la Guerra de la Convención . Al principio va bien, pero los franceses dan la vuelta y llegan hasta el Duero.
En 1795 España cambia completamente de bando con la Paz de Basilea y el Tratado de San Ildefonso (1796). Ahora son aliados de Francia contra Inglaterra. El problema es que esta alianza les cuesta cara: pierden en Trafalgar (1805), donde muere Nelson pero también casi toda la flota española.
💡 Recuerda: Las constantes guerras y derrotas navales crean una crisis económica brutal que será clave para entender lo que viene después.




