Crisis del Antiguo Régimen: Los vientos del cambio
El siglo XVIII trajo transformaciones que empezaron a quebrar el sistema. El comerç colonial enriqueció enormemente a la alta burguesía y cambió la economía europea para siempre.
El comerç triangular conectaba tres continentes: América enviaba materias primas, Europa las transformaba y exportaba productos manufacturados, y África proporcionaba esclavos. Este sistema generó fortunas enormes.
La población comenzó a crecer gracias a nuevos cultivos como la patata, mejor alimentación y menos guerras. Más gente significaba más demanda de productos manufacturados, pero los gremis no podían satisfacerla.
Aparecieron nuevos sistemas productivos fuera del control gremial: el domestic system (familias campesinas produciendo en invierno) y el putting out system (comerciantes suministrando materias primas a las familias).
La burguesía se hizo cada vez más poderosa económicamente. Controlaban grandes capitales, prestaban dinero a nobles y reyes, y tenían una formación intelectual sólida. Pero seguían sin poder político y sufrían discriminación legal.
El cambio estaba en marcha: La burguesía tenía el dinero y la formación, pero no el poder político. Esta contradicción sería explosiva.