La Crisis de Carlos IV y la Guerra contra los Franceses
¿Te imaginas despertar un día y descubrir que tu país está ocupado por un ejército extranjero? Eso es exactamente lo que les pasó a los españoles en 1808. Carlos IV se había subordinado tanto a Napoleón que acabó firmando su propia ruina con el Tratado de Fontainebleau.
El 2 de mayo de 1808 el pueblo de Madrid se levantó contra los franceses, marcando el inicio de la Guerra de Independencia. Mientras José I (hermano de Napoleón) intentaba gobernar desde Madrid con el Estatuto de Bayona, los españoles se organizaron en juntas locales y desarrollaron una guerra de guerrillas que sorprendió a los franceses.
La guerra duró hasta 1813, con batallas clave como Bailén (primera gran derrota francesa) y Vitoria (victoria definitiva). Lo más interesante es que mientras luchaban contra los franceses, los españoles aprovecharon para crear las Cortes de Cádiz y redactar la primera constitución liberal de España.
Dato curioso: La palabra "guerrilla" se popularizó mundialmente gracias a la táctica española de combate irregular contra las tropas napoleónicas.



