La Revolución Americana
Todo comenzó cuando las colonias británicas en América del Norte buscaban mayor autonomía frente a la metrópoli. El descontento aumentó cuando Gran Bretaña impuso nuevos impuestos tras la Guerra de los Siete Años, mientras negaba a los colonos representación en el Parlamento británico.
El momento decisivo llegó con el famoso Motín del té (diciembre 1773), cuando patriotas americanos, disfrazados de nativos, arrojaron 343 cajas de té al mar en el puerto de Boston. Las represalias británicas solo aumentaron la tensión: cerraron puertos, impusieron multas y enviaron tropas, provocando los primeros enfrentamientos armados en 1774.
Ante esta situación, las colonias celebraron el Congreso Continental de Filadelfia, redactando la primera Declaración de Derechos y Agravios (1774). Finalmente, el 4 de julio de 1776 firmaron la histórica Declaración de Independencia, redactada por Thomas Jefferson, dando inicio formal a la guerra.
💡 ¿Sabías que? La Constitución estadounidense de 1787, que entró en vigor en 1789, estableció por primera vez en la historia moderna un sistema de tres poderes claramente separados: legislativo (Congreso), ejecutivo (Presidente) y judicial (Tribunal Supremo), un modelo que influiría en casi todas las democracias posteriores.









































