El Reinado de Fernando VII: Entre Absolutismo y Liberalismo
Cuando Fernando VII regresa al trono en 1814 tras el Tratado de Valençay, España se encuentra dividida. Los liberales y la burguesía esperan que apruebe la Constitución de Cádiz, mientras que la nobleza y la iglesia quieren que la elimine por completo.
El rey decide restaurar el absolutismo con el decreto del 4 de mayo de 1814, acabando con todos los principios constitucionales. Esta decisión marca el inicio del Sexenio Absolutista , donde se vuelve al Antiguo Régimen y se persigue duramente a los liberales.
Los liberales, desesperados, recurren a los pronunciamientos militares como única salida política. El más exitoso será el de Rafael de Riego en 1820, que cambiará completamente el rumbo del país.
Durante el Trienio Liberal , Fernando VII se ve obligado a aceptar la Constitución de Cádiz. Sin embargo, el liberalismo se debilita por sus propias divisiones internas, la crisis económica y la oposición popular, hasta que los Cien Mil Hijos de San Luis acaban con este experimento liberal.
Dato clave: Los pronunciamientos militares se convierten en la principal herramienta política de los liberales durante todo el siglo XIX español.
La Década Ominosa trae de vuelta el absolutismo más duro, pero surge un nuevo problema: la cuestión sucesoria. El nacimiento de Isabel en 1830 y la abolición de la ley sálica crean una alianza entre liberales y la futura reina, enfrentándose a los carlistas partidarios del hermano del rey.

































