Sociedad y economía en el Paleolítico y Neolítico. La pintura rupestre
La Prehistoria representa el periodo sobre el cual no tenemos fuentes escritas, dividiéndose en tres grandes etapas: Paleolítico, Neolítico y Edad de los Metales. Los primeros vestigios humanos en España aparecen hace aproximadamente un millón de años en Atapuerca (Burgos), con restos del Homo Antecesor durante el Paleolítico inferior.
En el Paleolítico, nuestros antepasados desarrollaron una economía depredadora basada en la caza, pesca y recolección. Esto determinó su modo de vida nómada y una organización social en pequeños grupos sin jerarquías establecidas. En contraste, el Neolítico (hace unos 5.000 años) trajo una revolución: la economía productora. El ser humano comenzó a cultivar y domesticar animales, volviéndose sedentario y desarrollando las primeras jerarquías sociales.
Una de las expresiones culturales más impresionantes de la Prehistoria es la pintura rupestre. Podemos distinguir dos estilos principales: la pintura Franco-Cantábrica del Paleolítico superior (como Altamira o Tito-Bustillo), caracterizada por representaciones naturalistas de animales con tonos ocres y rojizos; y la pintura Levantina del Neolítico (como Valetorta), más esquemática, monocromática y con representaciones de figuras humanas y escenas cotidianas.
💡 ¿Sabías que las pinturas de Altamira fueron descubiertas por casualidad por la hija de un arqueólogo aficionado? María Sautuola las encontró en 1879 mientras jugaba en la cueva, pero no fueron reconocidas como auténticas por la comunidad científica hasta muchos años después.









































