El Retorno al Absolutismo
Cuando Fernando VII regresó al poder tras la derrota de Napoleón, tenía que elegir entre dos caminos muy diferentes. Los liberales querían que jurara la Constitución de 1812, pero la nobleza y el clero le presentaron el Manifiesto de los Persas pidiendo la vuelta al absolutismo tradicional.
El rey eligió el camino conservador y mediante el Real Decreto de Valencia (1814) anuló toda la obra liberal de Cádiz. Restauró la Inquisición, persiguió a los liberales y volvió a los métodos del Antiguo Régimen. Esta decisión tuvo el apoyo internacional de la Santa Alianza, formada por las potencias absolutistas europeas.
El problema era que intentar reconstruir España con métodos anticuados resultó imposible. El país estaba destrozado por la guerra, las colonias luchaban por su independencia y muchos grupos sociales ya no aceptaban el viejo sistema.
🔍 Recuerda: Entre 1814 y 1820 se produjeron varios pronunciamientos liberales fallidos, como los de Porlier, Lacy o Vidal, que demostraban el creciente descontento social.





