La ocupación napoleónica
Imagínate que tu gobierno decide aliarse con el matón del instituto para atacar a otro compañero. Eso es básicamente lo que hizo Carlos IV con Napoleón. Al principio, España cerró fronteras para evitar las ideas revolucionarias francesas, pero todo cambió cuando Manuel Godoy llegó al poder como secretario de Estado.
La cosa se puso fea cuando Francia ejecutó a Luis XVI (primo de Carlos IV). España declaró la guerra a Francia, pero perdió y tuvo que firmar la Paz de Basilea en 1795. Después, cuando Napoleón subió al poder, España se alió con él y luchó contra los británicos, perdiendo estrepitosamente en la batalla de Trafalgar (1805).
Godoy necesitaba dinero desesperadamente para pagar las guerras, así que desamortizó tierras de la Iglesia y endeudó al país. Esto le granjeó enemigos por todas partes: la Iglesia, el futuro Fernando VII y el pueblo, que se moría de hambre. Los motines y levantamientos populares se multiplicaron.
¡Ojo con este dato! El Tratado de Fontainebleau (1807) permitió a Napoleón entrar en España "para atacar Portugal", pero en realidad era una trampa para ocupar nuestro territorio.







