El Antiguo Régimen y las Monarquías Absolutas
¿Te imaginas que una sola persona controlara tu país sin que nadie pudiera decirle nada? En el Antiguo Régimen, esto era totalmente normal. La mayoría de países europeos tenían monarquías absolutas donde el rey concentraba todo el poder.
Los reyes de esta época creían tener derecho divino para gobernar. Esto significa que pensaban que Dios los había elegido personalmente, por lo que nadie podía cuestionar sus decisiones. Creaban leyes, gobernaban y elegían jueces sin consultar a nadie.
Aunque existían las Cortes (asambleas con representantes de la nobleza, la Iglesia y el pueblo), la realidad es que los reyes casi nunca las convocaban. ¿Para qué iban a hacerlo si así evitaban críticas y podían hacer lo que quisieran?
Dato curioso: Los territorios del reino eran considerados propiedad personal del rey, como si fueran su casa particular pero a gran escala.





