Isabel II y las Guerras Carlistas (1833-1874)
La muerte de Fernando VII en 1833 desató la Primera Guerra Carlista - básicamente una guerra civil entre los partidarios de Isabel II (su hija) y los de Carlos (su hermano). Duró hasta 1839 y dividió España entre liberales e tradicionalistas.
Durante la minoría de edad de Isabel II, hubo regencias y constantes cambios entre gobiernos moderados y progresistas. Los moderados preferían la Constitución de 1845 (más restrictiva), mientras los progresistas defendían la de 1837 (más liberal).
Las desamortizaciones de Mendizábal (1837) y Madoz (1855) fueron brutales pero efectivas - vendieron las tierras de la Iglesia y los ayuntamientos para financiar el Estado. Esto cambió completamente la estructura de la propiedad en España.
La cosa se complicó con las revueltas catalanas (bullangues, guerra dels matiners) y el bombardeo de Barcelona en 1842. Finalmente, "La Gloriosa" revolución de 1868 echó a Isabel II del trono.
El Sexenio Democrático (1868-1874) fue un experimento fascinante: primero un gobierno provisional, luego Amadeo I de Saboya (que se hartó y abdicó), y finalmente la Primera República con sus experimentos federalistas y el caos del movimiento cantonalista.
💡 Clave para el examen: El pronunciamiento de Martínez Campos (1874) restauró la monarquía borbónica - este patrón de intervención militar será constante en la historia de España.