El Tratado de París de 1898: El fin del imperio español
El Tratado de París de 1898 marca uno de los momentos más duros de la historia de España: la pérdida de sus últimas colonias importantes tras la guerra contra Estados Unidos. Este documento histórico sellaba oficialmente el final del imperio español de ultramar.
España tuvo que ceder territorios cruciales: renunció a Cuba (que quedó bajo ocupación estadounidense), y cedió directamente Puerto Rico, Guam y las Filipinas a Estados Unidos. Imagínate perder de golpe territorios que habían sido españoles durante siglos.
Como compensación, se estableció un acuerdo comercial por 10 años que permitía a los barcos y mercancías españolas comerciar en Filipinas, ayudando a mantener cierta estabilidad económica. También se acordó la liberación de todos los prisioneros de guerra y los detenidos por delitos políticos.
Una cláusula interesante del tratado permitía a los súbditos españoles decidir si quedarse en los territorios cedidos o regresar a España, respetando así los derechos civiles de la población.
💡 Recuerda: Este tratado supuso el fin definitivo del imperio colonial español y marcó el inicio de Estados Unidos como potencia mundial.