Crisis y división política en la península
La Baja Edad Media (siglos XIV y XV) fue una época brutal para toda Europa. La Peste Negra de 1348 arrasó con la población, las cosechas fallaron repetidamente y estallaron rebeliones por todas partes.
En la península ibérica coexistían tres grandes reinos cristianos: la Corona de Castilla, la Corona de Aragón y el Reino de Navarra. También quedaba el pequeño Reino de Granada como último reducto musulmán.
Todos tenían instituciones similares - monarquía, Cortes y municipios - pero funcionaban de manera muy diferente. Castilla logró salir más fuerte de la crisis, mientras que Aragón se quedó estancado debido a los problemas internos de Cataluña.
Dato clave: Castilla desarrolló una monarquía autoritaria, mientras Aragón mantuvo un sistema feudal que limitaba el poder del rey.





