Antecedentes y causas del conflicto
Imagínate España en 1808: Carlos IV en el trono, Godoy manejando el país como si fuera suyo, y los franceses cruzando los Pirineos con excusas. Todo empezó cuando la Revolución Francesa de 1789 puso nerviosos a todos los reyes de Europa.
Carlos IV cometió error tras error. Primero declaró la guerra a Francia (mal plan), luego se alió con Napoleón y perdió casi toda la flota en Trafalgar (1805). Mientras tanto, Godoy subía los impuestos y se hacía enemigos por todas partes.
El Tratado de Fontainebleau (1807) fue la trampa perfecta. Napoleón convenció a Godoy para que dejara pasar a sus tropas "solo para atacar Portugal". Por supuesto, los franceses se quedaron y ocuparon ciudades estratégicas como Barcelona.
Dato clave: El Motín de Aranjuez (marzo 1808) destronó a Carlos IV, pero también mostró a Napoleón lo débil que era la monarquía española.
Las abdicaciones de Bayona fueron el golpe final: padre e hijo entregaron la corona a Napoleón, quien puso a su hermano José Bonaparte como rey. España acababa de perder su independencia en una reunión familiar.



