La Romanización y el Reino Visigodo
La llegada de Roma en el 218 a.C. lo cambió todo para siempre. La romanización no fue solo una conquista militar - fue una transformación cultural total que duró siglos.
Los romanos conquistaron la península en tres fases: primero el sureste luchando contra los cartagineses, luego el centro y oeste (con héroes de la resistencia como Viriato), y finalmente el norte en las guerras cántabras. Su legado es impresionante: el latín (origen de nuestras lenguas), el derecho romano, las ciudades con su urbanismo ortogonal, y finalmente el cristianismo.
Tras la caída de Roma, llegaron los visigodos en el 409. Aunque solo eran el 4% de la población, controlaban el poder político y militar. Fundaron el reino visigodo de Toledo después de ser expulsados de Francia por los francos.
El sistema político visigodo era una monarquía electiva donde los nobles elegían al rey. Los Concilios de Toledo empezaron siendo asambleas religiosas pero acabaron siendo también políticas. La unificación del reino se completó con el Fuero Juzgo (leyes) y la conversión al catolicismo de Recaredo en el 589.
Clave para el examen: La romanización y la herencia visigoda son fundamentales para entender la España medieval posterior.