Características Políticas del Antiguo Régimen
El sistema político fundamental del Antiguo Régimen era la Monarquía Absoluta, donde todos los poderes (legislativo, ejecutivo y judicial) estaban concentrados en manos del rey. Esta monarquía se justificaba por su supuesto origen divino, y el monarca gobernaba mediante decretos, rodeado de secretarías y consejos que solo tenían función asesora.
Aunque existían instituciones representativas como las Cortes en España, el Parlamento en Inglaterra o los Estados Generales en Francia, su poder era muy limitado y se convocaban raramente.
Con la llegada de la Ilustración, surgió el Despotismo Ilustrado, cuyo lema era "todo para el pueblo, pero sin el pueblo". Esta monarquía reformista introdujo cambios en la economía y la cultura, aunque manteniendo el poder absoluto. Destacaron como déspotas ilustrados Carlos III en España, Catalina II de Rusia, Federico de Prusia y José II del Sacro Imperio.
💡 El Despotismo Ilustrado fue una adaptación del absolutismo a las nuevas ideas de progreso, pero sin ceder el poder político al pueblo. Los monarcas introducían reformas mientras mantenían intacta su autoridad.












































