El origen y consolidación del reino visigodo
Todo empezó cuando el Imperio Romano se debilitó y otros pueblos bárbaros (vándalos, suevos y alanos) invadieron Hispania en el 409. Los romanos, desesperados, pidieron ayuda a los visigodos para echar a estos invasores.
Los visigodos cumplieron su trabajo perfectamente: entre 415 y 476 expulsaron a vándalos y alanos, y encerraron a los suevos en Galicia. Cuando Roma cayó en 476, se quedaron con el territorio y crearon el Reino de Tolosa (del Loira al Tajo).
Pero en 507 los francos les dieron una paliza en Vouillé y los echaron de Francia. Así que se instalaron definitivamente en Hispania con Toledo como capital, donde reinaron hasta 711.
Los reyes más importantes fueron Leovigildo (572-586) y su hijo Recaredo (586-601). Estos dos machacaron a cántabros, astures y vascones, eliminaron el reino suevo y echaron a los bizantinos del sur. Básicamente, unificaron la península.
💡 Recuerda: Los visigodos pasaron de ser "soldados a sueldo" de Roma a crear un reino que duró dos siglos.