Factores que moldean el paisaje mediterráneo
El paisaje mediterráneo español se extiende desde el sur de la región oceánica hasta Baleares, Ceuta y Melilla, y su aspecto actual es fruto de la combinación entre naturaleza y actividad humana.
El relieve de estas zonas es bastante variado: predominan las llanuras en las penillanuras y cuencas de ríos, mientras que en Baleares encontramos sierras bajas, y en Ceuta y Melilla el terreno es más abrupto. Lo que realmente marca la diferencia es el clima mediterráneo: pocas lluvias (menos de 800 mm al año), muy irregulares, y temperaturas que varían mucho entre la costa y el interior.
Los ríos también reflejan este clima seco. En la vertiente atlántica son largos pero irregulares, mientras que los mediterráneos son cortos y se quedan casi sin agua en verano, excepto el Ebro que es la excepción a la regla.
¡Dato curioso! La acción humana lleva transformando estos paisajes desde la antigüedad, creando los minifundios de regadío y los extensos latifundios con dehesas y olivares que conocemos hoy.



