Recursos minerales y la situación catalana
España ya no es la potencia minera que fue, pero mantenemos algunas explotaciones importantes. La política minera europea busca incrementar la competitividad, mejorar el medio ambiente y fomentar la investigación tecnológica.
La minería metálica está en retroceso definitivo porque hay yacimientos más rentables fuera de Europa y generan problemas ambientales. Sin embargo, la minería no metálica se mantiene fuerte: somos grandes productores de sal (Cantabria lidera la sal gemma) y sales potásicas para fertilizantes.
Las rocas industriales son el sector más dinámico, especialmente para construcción e industria química. Galicia produce los mejores granitos y Almería los mejores mármoles del país.
Catalunya tiene un problema serio: gran desequilibrio entre población y recursos hídricos disponibles. El sistema Ter-Llobregat que abastece Barcelona es insuficiente y ha obligado a restricciones 5 veces en 25 años.
Desafío catalán: La región metropolitana de Barcelona consume más agua de la que pueden proporcionar sus ríos principales.
Las cuencas internas catalanas (40% de recursos) las gestiona la Generalitat, mientras que las intercomunitarias (60% de recursos) se gestionan conjuntamente. El cambio climático podría empeorar esta situación en el futuro.