Las revoluciones burguesas y la independencia de EE.UU.
Las revoluciones burguesas surgieron a finales del siglo XVIII cuando las reformas ilustradas no lograron resolver los problemas del Antiguo Régimen. Estas revoluciones produjeron cambios radicales: sustituyeron el absolutismo por sistemas políticos liberales, transformaron la economía agraria en industrial y urbana, y reemplazaron el sistema de los tres estamentos por uno basado en la riqueza personal.
La Revolución Americana comenzó debido a la falta de representación en el parlamento británico, la dependencia de Gran Bretaña y el aumento de impuestos. El famoso Boston Tea Party (1773) fue una de las protestas más importantes, donde colonos disfrazados de nativos arrojaron cargamentos de té al puerto de Boston.
La Guerra de Independencia enfrentó a los rebeldes liderados por George Washington contra los británicos. Durante el conflicto, las colonias firmaron la Declaración de Independencia el 4 de julio de 1776, que reconocía derechos iguales para todos, el derecho a la vida, libertad y búsqueda de la felicidad.
💡 La Constitución de EE.UU. (1787) estableció un sistema federal que separaba los tres poderes: el ejecutivo (Presidente), el legislativo (Congreso) y el judicial (Tribunal Supremo), un modelo que influiría en muchas constituciones posteriores.




































