Al-Andalus: ocho siglos de historia
En 711-716, los musulmanes conquistaron la península ibérica y derrotaron al reino visigodo. Así nació Al-Andalus, que pasó por varias etapas históricas fascinantes: emirato dependiente 714−756, emirato independiente 756−929, califato de Córdoba 929−1031 en su máximo esplendor, reinos de taifas 1031−1086, imperios almorávide y almohade 1086−1246 hasta la derrota en Las Navas de Tolosa (1212), y finalmente el reino nazarí de Granada 1246−1492.
La sociedad andalusí se organizaba por criterios étnicos y religiosos. Los musulmanes conquistadores eran el grupo dominante: árabes (que controlaban las mejores tierras y altos cargos) y beréberes (en posición inferior, protagonizaron revueltas). También había mozárabes (cristianos que pagaban impuestos), muladíes (cristianos convertidos al Islam), judíos (vivían en juderías) y esclavos (escalón social más bajo). Las mujeres estaban subordinadas a los varones.
Las actividades económicas se centraban en la agricultura (principal actividad, con desarrollo del regadío y cultivos nuevos), artesanía de gran calidad en las ciudades, y un comercio que alcanzó gran importancia conectando Europa, África y Asia.
El arte y cultura hispanomusulmana destacó por usar materiales pobres con decoración abundante (geométrica, vegetal, inscripciones). Empleaba arcos variados, techos planos de madera, cúpulas, celosías y vidrieras, además de elementos como fuentes y albercas. Sus edificios más famosos son la Mezquita de Córdoba, la Aljafería (Zaragoza), la Giralda (Sevilla) y la Alhambra (Granada).
Mientras tanto, nacieron los reinos cristianos. El reino asturleonés fue fundado por Pelayo tras Covadonga (722), alcanzó su máxima expansión con Alfonso III, y en el siglo X se convirtió en reino de León. Castilla se fortaleció como bastión fronterizo, se convirtió en reino propio en 1035 con Fernando I, y en 1230 se unió definitivamente con León formando la Corona de Castilla.
Curiosidad: Al-Andalus no fue solo conquista militar, sino un encuentro de culturas que enriqueció la península con nuevas técnicas, conocimientos y formas artísticas que aún podemos admirar hoy.