Los orígenes de Roma y la Monarquía
¿Sabías que Roma tiene una de las leyendas de fundación más épicas de la historia? Según cuenta la tradición, Rómulo y Remo, dos gemelos criados por una loba, fundaron la ciudad después de que Rómulo matara a su hermano. Rómulo se convirtió en el primer rey de Roma en 753 a.C.
Los historiadores creen que la realidad fue diferente: tribus latinas se establecieron en las siete colinas junto al río Tíber durante el siglo VIII a.C. Estas colinas (Quirinal, Viminal, Esquilino, Capitolino, Palatino, Aventino y Caelio) se convirtieron en el corazón de Roma, protegidas por la muralla serviana.
Durante tres siglos, Roma fue una monarquía. Los reyes no heredaban el trono, sino que eran elegidos por los ciudadanos en los comicios y propuestos por el Senado. El Senado estaba formado por jefes de familias patricias, mientras que los plebeyos no tenían derecho a voto.
¡Dato curioso! Los reyes romanos tenían tres trabajos a la vez: líderes militares, jefes religiosos y jueces supremos. En 509 a.C., el último rey, Tarquinio el Soberbio, fue expulsado y Roma se convirtió en República.




