La Revolución Americana: De colonia a nación independiente
¿Te imaginas tener que pagar impuestos sin poder votar? Eso es exactamente lo que les pasaba a los colonos americanos en el siglo XVIII. Las 13 colonias estaban hartas de pagar impuestos a Gran Bretaña mientras mantenían un monopolio comercial que les impedía comerciar libremente.
El punto de inflexión llegó en 1773 cuando Gran Bretaña decidió subir aún más los impuestos. Los colonos respondieron con el famoso Motín del Té en Boston, tirando cargamentos enteros de té al puerto como protesta. Era su forma de decir "hasta aquí hemos llegado".
La Guerra Colonial estalló en 1775 y duró hasta 1781. Lo que empezó como una revuelta se convirtió en la primera guerra burguesa de la historia. Francia, España y los Países Bajos aprovecharon la oportunidad para debilitar a Inglaterra, una de las principales potencias mundiales, apoyando a los rebeldes americanos.
La guerra terminó en 1781 con la batalla de Yorktown y la capitulación británica. En 1783, el Tratado de Versalles reconoció oficialmente la independencia de Estados Unidos. Los nuevos americanos establecieron una república basada en los derechos humanos y las ideas de la Ilustración, creando un modelo que inspiraría revoluciones en todo el mundo.
¡Dato clave! Esta revolución demostró que era posible derrotar a una gran potencia europea y crear un gobierno basado en ideas ilustradas, no en la tradición monárquica.