El estallido de la Primera Guerra Mundial
¿Te imaginas que el asesinato de una persona pueda desatar una guerra mundial? Pues eso es exactamente lo que pasó el 28 de junio de 1914 cuando mataron al archiduque Francisco Fernando en Sarajevo. Un estudiante bosnio de la organización "Mano Negra" cambió el curso de la historia con su acción.
Lo que siguió fue un efecto dominó imparable: Austria-Hungría le declaró la guerra a Serbia, Rusia apoyó a Serbia, Alemania se metió del lado austriaco, y así sucesivamente. En pocas semanas, Europa entera estaba en llamas. El mundo se dividió en dos bandos principales: los Aliados (Gran Bretaña, Francia, Rusia, Italia, EEUU...) contra los Imperios Centrales (Alemania, Austria-Hungría, Imperio Otomano y Bulgaria).
Pero ojo, que las verdaderas causas eran mucho más profundas. Las rivalidades coloniales, la carrera armamentista, los conflictos nacionalistas en los Balcanes y las tensiones entre las grandes potencias llevaban años acumulándose. El atentado fue solo la chispa que encendió el polvorín.
💡 Dato curioso: España se mantuvo neutral durante todo el conflicto, junto con otros países como Suiza y los Países Bajos.



































