Los orígenes de la Edad Media
¿Sabías que la caída del último emperador romano en el 476 marcó el inicio de una nueva era? Los pueblos germánicos del norte y este de Europa ocuparon las tierras del antiguo Imperio romano de Occidente y crearon sus propios reinos independientes.
Estos nuevos reyes eran elegidos por la nobleza, aunque con el tiempo la monarquía se volvió hereditaria para evitar conflictos. Para gobernar, se apoyaban en consejos de nobles y eclesiásticos, y aplicaban leyes que mezclaban las tradiciones romanas con las costumbres germánicas.
¡Dato curioso! Las lenguas que hablamos hoy, como el castellano, el catalán o el inglés, nacieron de la mezcla entre el latín y las lenguas germánicas durante esta época.
La llegada de estos pueblos aceleró un proceso que ya había comenzado: la ruralización. Las ciudades perdieron importancia y la gente se trasladó al campo, donde se organizó en pequeñas aldeas con economía de subsistencia. Los germánicos, aunque eran minoría, terminaron adoptando el catolicismo, la religión mayoritaria del Imperio romano.







